
Me persiguen siete monos, siete. Que de ser menos quizá no me habría dado cuenta, o de ser mas silencioso mas sigilosos mas suyos.
acabo de ver a los ojos a la muerte quieta me miraba,
en sus profundos ojos divice lo k es la paz,
sus demonios me han puesto ya la marca,
han rubricado mi nombre en sus libros,
recuerdo que me arrastre afuera,
entre la basura de este mi cubil,
teblando la ingesta de tabaco me calmara,
estas ya no son mis manos, no recomnozco mis dedos,
los pailtos saltan de mis dedos,
no, no, no ,no puedo ,

Hormiga inmóvil en una brisa caliente de atardecer verano. Aunque hormiga no sentía ni calor ni frío aunque pudiese morir de ambos. La brisa revoloteando en sus antenas y la tarde tranquila.

Unas horas eternas las de aquella mañana que se me antojaba interminable. Los ojos llorosos. La nariz colorada.

“Las mujeres sois como agua”, dijo Agustín llenando los vasos en rojo vino, “...suavidad ... fluir ... liquido, gas o hielo, agua.
"Y eso es despedida, grito y muerte, pero, ¿quién está dispuesto a desplazarse, a desaforarse, a descentrarse, a descubrirse?

-¡Voy a por el tabaco cariño, ahora vuelvo!

Te vienes...
sigues mis pasos
me vengo...
hacia donde vamos?.
La luna esta lejos
el sol ya se ha puesto
y nuestros suspiros
ya no hacen eco
Me dejas
agarrarte la mano
me impides

Hace unos días volvió mi buen amigo de Israel, donde se paso los últimos meses intentando construir una casa en un terrenito que tenia alli y asi hacer fortuna, para encontrarse al empezar la zanja un

Mis piernas se movían aburridas esperando que alguna baldosa cambiase de color. En los últimos pisos de los edificios más altos todavía efervescían los brillos comunes.