Y otro enredo más en esta maraña que nos mantiene unidos y nos asfixia. Te hago daño, me haces daño... Nos dañamos.
No quiero ya más daño.
Regresemos al antes de nuestro antes. Dejemos atrás soledades, dependencias y amor.
Desenredemonos.
Es mucho más fácil perdonar al enemigo una vez que nos hemos desquitado.
— Olin Miller