Actividad 1. Busca dos finales distintos para este cuento:
Érase una vez en un país muy lejano, bla bla bla, bla bla bla bla, ….
Final 1: Follaron y fueron felices.
Final 2: Fueron felices y follaron.
Nunca he querido ser como Peter Pan. El país de Nunca Jamás resulta claustrofóbico.
Deseo sobrevolar el universo...
Pequeño orificio
en el fondo del frasco
lento y dulce fluir
cada vez te siento más lejos
me pierdes…
Decía mi abuela de 92 años al llevar ingresada en una clínica 5 días “no se si volveré al pueblo”. La pobre, tras una caída (por andar haciendo el cabra), solamente tenía una fisura en la pelvis y una pequeña brecha en la cabeza.
Y el tema de siempre, un clásico ya en mí, “la primavera”. ¡Joer, si es normal que saliendo de este invierno tan duro nos pongamos todos tan locos! ¡Aprovechad chic@s, la época de perrerismo ha llegado un año más! Habrá cuernos, relaciones rotas, promiscuidad, nuevo mercado… vamos, lo de siempre.
Era ya la segunda vez. También la practicaron una cesárea. Con una delgadez extrema de la madre, los médicos admiraban perplejos como había podido sobrevivir el bebé. Era un milagro. La mujer, con un gran cargo en una empresa farmacéutica padecía de algún tipo de trastorno de la alimentación. Durante los nueve meses fue incapaz de dejar uno de sus múltiples vicios, el tabaco. Consiguió reducir la dosis a cinco cigarrillos diarios. Pero no fue capaz de alimentarse mejor. No estaba dispuesta a coger kilos de más que resultaran muy difíciles de quitar. Y sólo al final del embarazo sacrificó sus clases de paddel diarias en el complejo donde vivía.
De todas las jodidas cosas que hay en este mundo, una de las que más me cuesta asimilar es la crueldad de la gente. Regodearse con el sufrimiento ajeno es algo que no entra en mi perdida cabeza. ¿Tan mal se encuentra esta mierda de mundo? ¿Tantas putadas se hacen?
Muchos pensamientos,
uno fuera de mi control.
Voy a dormir, me inquieta,
vueltas, infinitas vueltas en la cama.
Al fin duermo, no soy consciente de nada...
Pensamiento que chilla,
me mareo,
siento inquietud,
¡Riiiiiing! ¡¡Despierta!! ¡Venga coño! ¡Que te espera un frenético día!... Así es la vida en las grandes inhumanas ciudades, demasiada rapidez… ¿Para qué? “Su Mac pichen sin cebolla y con patatas, señor” eficacia, ahí lo tienes en cinco minutos. Gasolinera, cartel que dice “sírvase usted mismo” gasolina en cinco minutos. Carnicería, “Recoja su ticket, por favor”. Otro “Masajes en diez minutos”.
Yo llamo
Tú respondes
Él Roza
Ella Goza
Él llama, tú amas
Él roza, tú gozas
Nosotros friccionamos
Vosotros escucháis
Ellos desean
Llama y ama
Mueve y suda
Duele y araña
Empuja y saca