
Actividad 1. Busca dos finales distintos para este cuento:
Érase una vez en un país muy lejano, bla bla bla, bla bla bla bla, ….
Final 1: Follaron y fueron felices.
Final 2: Fueron felices y follaron.

Nunca he querido ser como Peter Pan. El país de Nunca Jamás resulta claustrofóbico.
Deseo sobrevolar el universo...

Decía mi abuela de 92 años al llevar ingresada en una clínica 5 días “no se si volveré al pueblo”. La pobre, tras una caída (por andar haciendo el cabra), solamente tenía una fisura en la pelvis y una pequeña brecha en la cabeza.

Y el tema de siempre, un clásico ya en mí, “la primavera”. ¡Joer, si es normal que saliendo de este invierno tan duro nos pongamos todos tan locos! ¡Aprovechad chic@s, la época de perrerismo ha llegado un año más! Habrá cuernos, relaciones rotas, promiscuidad, nuevo mercado… vamos, lo de siempre.

De todas las jodidas cosas que hay en este mundo, una de las que más me cuesta asimilar es la crueldad de la gente. Regodearse con el sufrimiento ajeno es algo que no entra en mi perdida cabeza. ¿Tan mal se encuentra esta mierda de mundo? ¿Tantas putadas se hacen?

¡Riiiiiing! ¡¡Despierta!! ¡Venga coño! ¡Que te espera un frenético día!... Así es la vida en las grandes inhumanas ciudades, demasiada rapidez… ¿Para qué? “Su Mac pichen sin cebolla y con patatas, señor” eficacia, ahí lo tienes en cinco minutos. Gasolinera, cartel que dice “sírvase usted mismo” gasolina en cinco minutos. Carnicería, “Recoja su ticket, por favor”. Otro “Masajes en diez minutos”.

La misma sensación una noche más. Se acuesta, apaga la luz. Está tumbada boca arriba y siente una soga en el cuello. Pura imaginación, cuerda de fantasía nunca mata. Pero desea apretarla más. Esto sólo dura unos instantes, luego se duerme. Siempre igual.

Me duele tanto el alma que apenas puedo sostener ni cuerpo. Y lo peor es que no hay medicamento para este tipo de males. Que tristeza más profunda... ¿Para qué comer si estoy llena? Empachada de su

Sería muy fácil poner como excusa que te escribo para felicitarte la navidad.
Podría de una manera simple escribir ¡qué pases un buen año!
Pero sería absurdo después de tantos años y tantos reencuentros...

El otro día después de oír en la noticia que hubo una explosión en un bar me hice esta pregunta ¿Por qué entre todos los bares de esa ciudad leonesa eligieron ese bar y no otro? Se me ocurrió que un día visitó dicho bar un T.I.B. (“técnico en instalación de boombas”). Pasaba por allí para tomarse unos vinos y cual fue su sorpresa al comprobar lo que le habían puesto en el plato ¿os lo imagináis? Las patatas del día anterior con mahonesa... Y el T.I.B. Tuvo la salmonelosis, y pensó “ahora ya sé donde instalar el artefacto el próximo 6 de diciembre”