Que malito estoy
De cansancio y vino
Que mailto voy andando por este camino
Te vienes...
sigues mis pasos
me vengo...
hacia donde vamos?.
La luna esta lejos
el sol ya se ha puesto
y nuestros suspiros
ya no hacen eco
Me dejas
agarrarte la mano
me impides
Nada me gusta de ti
El día se torna noche, me hace sentir vulnerable.
Necesito vuestra ayuda sombras del ocaso,
Ya que me acosáis sed mis confidentes.
En vosotras veré el rostro del amor,
Luego de ti tantos dias
Luego de ti tantos pasos
Luego de ti tanta lluvia
Luego de ti tantos nombres
Luego de ti tantas lunas
Luego de ti tantos dias
Luego de ti tantos pasos
Luego de ti tantos besos
Luego de ti tantos ojos
Luego de ti tantos dias
Luego de ti tanto viento
Luego de ti tanto viento
Luego de ti tanto tiempo
Luego de ti ese beso
Luego de ese beso anochecia
Mujer,
se un objeto para mí
y te amaré como a nadie he amado.
Bríndame satisfacción sin objeciones
en el momento que lo requiera,
y escóndete luego, cuando de ti
ya no necesite y tu rostro no quiera ver,
y entonces, te amaré.
Se un objeto para mí
y te seré leal hasta la muerte.
Enciérrate en casa, piensa en mí;
y cuando retorne en la madrugada,
Pequeño orificio
en el fondo del frasco
lento y dulce fluir
cada vez te siento más lejos
me pierdes…
Cuanto hace que te has ido de mi cama ? , hace un verano ? , hace 3 meses ? hace dos semanas ? , las sabanas y las almohadas ya no me devuelven el olor a tu sexo y tu perfume , incluso cuando incrusto mi nariz en ellas solo encuentro, solo encuentro... moco.
Eran chicos listos llenos de gasoil
eran los mejores de todo Park Aveniu.
Estaban hartos de comer salchichas alemanas
y de cantar rap en las aceras.
Querían conocer el barrio rico,
querían ser los mas guapos del distrito.
Pero, eran chicos flácidos
de doscientos veinte kilos.
La barriga les llegaba a los tobillos
y les llamaban "michelines de color marrón".
Sentir la brisa en la cara,
y respirar.
Recorrer las recónditas simas
del conocimiento.
Descubrir un mar
no tan bello, ni profundo.
Y olvidar que he nacido.
Nada reprocharte puedo, nunca mentiras,
ni siquiera las de juego, siempre verdad,
hasta en tus pésimos besos. Nunca me amaste,
ni soñaste con ello,
y ahora me dices: no más,
todo está bien, todo perfecto.