A lo lejos se ven personas, estan cerca del horizonte en un atardecer en el que el sol se empieza a esconder detrás de la linea que marca el mar. Entre las personas, que casi todas son mayores se ven algunos niños jugueteando.
Y al final siempre esta el último agujero, después de pasar el agujero 1187, el 1185 , el 102 y el 67 entre otros. Hay un agujero que no tiene forma concreta parece cuadrado y al mismo tiempo circular, tampoco tiene tamaño parece grande como un volcan y pequeño como un punto o una cagada de mosca.
No hace falta que seamos astrónomos, si nos fijamos bien en el cielo, una noche despejada y empezamos a contar las estrellas veremos que hay una estrella más, esa estrella se llama Flora. Se formó en una noche como la de ayer de luna llena, en pleno invierno surgió esta estrella en forma de flor ( de aquí su nombre, siempre será la primera flor de la primavera ya que se formó en invierno).
Las piernas no me "funcionan" por eso voy en silla de ruedas que me lleva dónde quieero ir, o mejor dicho me llevan dónde ellos quieren cuando no me preguntan. Por eso, me gusta que me hables a mi no a la silla de ruedas, y así juntos iremos a tomar un café al parque.
Hace mucho, pero mucho tiempo (así empiezan todas las historias). Conocí en Salamanca a una persona, no sé por que motivo me fije en él pero "algo" me atrajo. Y comenzó una amistad...
Y ahora ¿qué?. Seguir adelante, levantarse, desayunar, ducharse, vestirse, ir a trabajar para volver a casa cansado para acostarse y volver a lavantarse así un día y otro día.
Estamos en el anden de la estación, esperando... Al último tren, ese tren que no se sabe que destino tiene y que sólo se pueden sacar billetes de ida ya que nadie vuelve.
Ese viaje que se hace solo, como cuando se nace, se vive, se juega, se rie. Puedes estar acompañado pero tú estas solo, ante el viaje por la vida y además llegas a la estación y el maquinista esta desnudo y no quiere que lleves nada ni a nadie, tienes que ir solo tú contigo, aunque tengas mucha gente querida en la estación lo único que harán es despedirse y seguir su viaje.
Estaba trabajando, cuando sonó el teléfono: Llaman a la puerta. Me dicen. Pero no te impacientes que te esperan. Yo, terminé el trabajo y esperé el cambio de turno para salir corriendo.
Hay veces que te preguntas: ¿qué hago aquí? Tal vez la respuesta sea: "estoy aquí porque nací".
Yo no soy marinero, pero me siento como alguién en un barco rodeado de mar y... Dentro de una gran tormenta que dura y dura mucho tiempo, o eso es lo que me parece a mí.