Ella me miró sin mirarme, me enseñó sin tocarme, me habló sin mover los labios, me giró el rostro y todo eso logró. Perder para ganar, dejar convencerse por el extraño caminar de los pies que no tocan el suelo. Seguramente estén intentando decirme algo pero mis oídos cerrados se giran hacia dentro y anulan a mis párpados.
Me levantaré desde mis sueños, quitaré mis mantas para que me hiele la luna y las estrellas atraviesen mi piel.
Al amanecer todo habrá terminado, mi sonrisa les cubrirá desde lejos y en mi ser sabré que he sido el más dulce de los alimentos.
Huiré de aquellos que temiendo “pérdidas” terminan con la agonía del pueblo matándolo definitivamente. Giraré mi rostro y no perderé un momento, me arrastraré hacia los míos, mi lucha no es enfrentarlos, es mantener a los que amo lejos de la mentira.
Ahora sé por qué me molesta tanto que me pidan documentaciones y certificados para algún movimiento, empiezas a rebuscar en los cajones y el pasado cae sobre ti como un alud imparable y te lanzas desesperadamente al barrilete del san bernardo.
Hoy los animales intentan parar el mundo, el mañana ya no está en ellos y nosotros nos habremos comido.
Se revisa, se habla, se vuelve la vista atrás y se sigue igual.
No es el despertar, éste deja dentro aquello que volverá a arañar con sus zarpas demoníacas en el sueño en el que el poseedor percibe la presencia de la unión en la maldad.
No hay espacio, no existe diferencia entre sumas, las cantidades son el absurdo anclaje del ser humano.
Posiblemente esté de acuerdo contigo, pero es muy aburrido dar siempre la razón. Tal vez no tenga nada que discutir contigo pero el lenguaje muere en conversaciones vacías de disputas. En otro momento podríamos pensar que las situaciones tienen salidas en sentidos opuestos, incluso llevando la misma dirección.
Perdón por entender lo que dices, si quieres pelear no me facilites los detalles porque si los entiendo no necesito discutir.
Odias tener razón pero en realidad lo que te jode es que te la dén.
Perdón por entender que se diga lo que se diga el motivo es suficiente para cabrear a cualquiera.
Cuervos esaperando la muerte de las ideas para saciarse de los putefractos pensamientos.