Siempre que duermo la siesta me acompañan tres moscas. Al principio me molestaban, volaban cerca de mis orejas y no podía conciliar el sueño. Hasta que un día me rendí, y dejé que se posaran. Una vez superado el cosquilleo inicial, me di cuenta que oia tres vocecitas muy suaves que intentaban contarme algo. Agucé el oido y esto fue lo que salió de sus articuladas bocas:..oO