Te cuento un cuento. Lee, escribe, comenta o colúmpiate, lo que tu quieras. Y recuerda que la realidad es una alucinación producida por la falta de alcohol...
Que felices fueron aquella tarde, la lluvía seguía cayendo fuera mientras el chocolate bajaba calentito por su garganta, mojaban churros bizcochos y galletas en forma de estrellas, así se hacían en la ciudad de la alegría. Eva sorbía el chocolate con una sonrisa encantadora mientras una especie de bigotito, con color de chocolate, rodeaba sus labios, y Dari mientras comía con sus pequeños bocados no paraba de preguntar cosas, miles de cosas con la boca llena...
Ese día comenzó con demasiadas prisas, pero lo peor de todo fue la okupa que tenía pegada a mi coche...
“¡aléjate zorra!” chillé. Algunos en esta línea ya me estaréis juzgando “frase desmesurada, fuera de tono, racista...” Tenía argumentos más que consistentes para reaccionar así. El año pasado tuve un encontronazo con ella. Iba conduciendo con calma, como siempre, cuando esta inoportuna libertaria se cruzó en mi camino y tuve que frenar en seco. Tremendo susto me llevé...oO